Toda esta zona aledaña al
puerto, fue motivo de proyectos de distinta envergadura
y características, por ejemplo en el siglo XIX dos
hombres se disputaron su construcción: fueron ellos
el Ingeniero Luis Huergo y
Eduardo Madero. El
primero insistía que el puerto debía instalarse
hacia el sur en la desembocadura del Riachuelo, o sea a
la altura del barrio de la Boca.
En cambio el proyecto que prosperó, a pesar de ser
el más oneroso, fue el de Eduardo
Madero, quien encaró la construcción
con capitales extranjeros, tardó casi 20 años,
y cuando finalizó ya era obsoleto.
Este puerto consta de 16 dársenas
y cuatro diques, que durante mucho tiempo
estuvieron en estado casi de abandono, transformándose
en uno de los puertos más caros del planeta.
A partir de 1989 se creó la Corporación
Antiguo Puerto Madero, con el objeto de
urbanizar las 170 hectáreas correspondientes al viejo
puerto y se comenzaron los trabajos de remodelación
y reconstrucción de las viejas bodegas que se transformaron
en coquetas oficinas, selectos pisos e impresionantes locales
que fueron ocupados por empresas, restaurantes, confiterías,
complejos de cines, las instalaciones de importantes instituciones
educativas, y hasta un casino flotante.
En realidad el conjunto edilicio ocupa una franja que se
extiende entre las avenidas Brasil y Córdoba, las
calles llevan el nombre de destacadas mujeres latinoamericanas.