Esta región de la República
Argentina se ubica en el centro oeste; tierra
de aborígenes, último lugar del imperio
inca; que extendió sus caminos hasta la actual provincia
de Mendoza.
Descubierta por un español don Francisco
Villagra allá por 1551; cuando trasladaba un grupo
de soldados y pertrechos desde Cuzco.
Esta zona estuvo desde el comienzo conectada a la Capitanía
General de Chile y por lo tanto jurisdiccionalmente pertenecía
al Virreinato del Perú.
Muchos historiadores dicen que el origen de la palabra Cuyo
proviene de un vocablo huarpe (aborígenes
que poblaban la región) que significaba “los
habitantes de las dunas”; aunque el más
aceptado dice que es un vocablo inca,
con el que se mencionaba a los vasallos del imperio que habitaban
el sur.
La
Cordillera forjó su destino
La inmensa Cordillera
de Los Andes la enmarca hacia el oeste, y ha servido
desde un comienzo como barrera para los intereses de los países
vecinos que vieron la posibilidad de integrar el lugar a la
Capitanía General de Chile.
Con un clima árido de montaña
y planicie, dependió desde un primer momento de
los ríos que proporcionaban agua para el riego. Sin estos
cursos fluviales la vida hubiera sido imposible en este lugar
del planeta.
Esos mismos ríos que provocaron contradicciones tan profundas
que se movían entre grandes inundaciones y sequías
virulentas.
El ingenio del hombre moderno ha tratado de encauzar y aprovechar
estos cursos fluviales desde principios de siglo XX, logrando
con mucho esfuerzo el estado hídrico actual que se basa
en numerosas obras de contención de aguas con inmensos
aprovechamientos hidroeléctricos.
En ningún lugar del país se vislumbra con tanta
intensidad el concepto de “oasis”
como en esta región cuyana; oasis que se han convertido
en tierras aptas para la agricultura; tierras que se llenan
de vides, de olivos y de otros cultivos que labraron la idiosincrasia
de la zona.
Un pueblo que recibió a todos los europeos que quisieron
afincarse en su suelo para progresar e imprimir a esta tierra
su impronta.
La Cordillera ostenta en esta región la
altura máxima del continente, con ese coloso que
representa el Cerro Aconcagua que
se manifiesta majestuoso en la provincia de Mendoza.
Los
Caminos del Vino
La producción de vino estuvo
muy ligada a la presencia de distintas órdenes religiosas
en la región cuyana.
Las primeras cimientes procedían desde España
y muy pronto cuajaron y se incorporaron al paisaje, enlazando
a este pueblo con la producción de vinos que al comienzo
fueron simplemente para cubrir las necesidades internas, pero
que muy pronto se fueron perfeccionando hasta alcanzar el status
que poseen hoy y que los acerca a muchos mercados internacionales
donde son muy reconocidos.
El paisaje del vino se ha convertido en un tramo turístico
por excelencia; que acerca a los turistas a sus tradiciones,
a su elaboración, abriendo en muchos casos las puertas
de las más importantes bodegas donde se confunden los
olores y los sabores con las más altas tradiciones.
Un
Parque Triásico lleno de Sorpresas
El pasado geológico de toda
esta región es bastante complejo y está muy relacionado
con el surgimiento de la Cordillera de los Andes en el período
terciario; pero también cuenta con una de las cuencas
triásicas más fabulosas del planeta.
Este parque se localiza en el límite entre las provincias
de San Juan y La Rioja y es genéricamente conocido como
“Valle de la Luna”
dada la similitud que este paisaje posee con el relieve lunar.
Visitado por miles de turistas al año, nos permite reconstruir
parte de la historia del planeta, recorrer los paisajes más
fantasmales, descubrir la presencia de los grandes dinosaurios
sudamericanos que habitaron este suelo que en algún momento
fue más húmedo y acogedor que en la actualidad.
Sol
en Verano, Nieve en Invierno
Importantes centro
de sky se encuentran diseminados en la zona, preparados
con toda la infraestructura para recibir a los turistas amantes
de la nieve y sus deportes.
Pistas inigualables, buen nivel de nieve, y el apoyo de centros
invernales que ofrecen todos los servicios para quienes se animan
a recorrer cada rincón .
Turismo invernal, turismo termal,
turismo histórico, turismo
geológico...son algunas de
las posibilidades que ofrece esta región que se caracteriza
por el recibimiento cordial y cálido de quienes son los
mejores embajadores, sus habitantes; en una tierra que se sobrepone
a las dificultades y trata de domar un suelo que no regala nada.