Desde la ciudad de Mercedes
se puede emprender el camino por la ruta
Provincial N°40 hasta la Colonia
Carlos Pellegrini, punto de partida para visitar intensivamente los
famosos “Esteros del Iberá”.
Esta fantástica
zona ocupa cerca de 14000 kilómetros
cuadrados, representa casi el
15% del total del territorio correntino;
su nombre proviene del guaraní y significa “aguas
brillantes” ya que en las noches
de luna llena el espejo de agua parece resplandecer en el paisaje.
La zona conforma una intrincada red de suelos bajos, anegadizos, con
poco declive; a lo que debemos sumar la presencia de importantes capas
de arcilla y arenas que hacen más difícil el escurrimiento
de los 1200 milímetros anuales de precipitaciones que registra
la zona.
Existen dentro del área
lagunas propiamente
dichas, entre las que se destacan las de
Iberá,
de la Luna,
Medina y
Fernandez.
Todas ellas están rodeadas por terrenos anegadizos, muy bajos,
con vegetación variada. Se calcula que toda la zona fue sometida
en el cuartárico a una fuerte erosión eólica
que provocó la mayor depresión, que más tarde
fuera ocupada por las aguas de escurrimiento.
Esta región fue considerada casi inaccesible, llena de animales
salvajes, y de una vegetación tan vasta como peligrosa. En
el año 1923 fue el naturalista
francés D´Orbigny quien
recorrió toda la región, haciendo una clasificación
de la flora y la fauna existente.
Ha habido muchos proyectos
para crear un parque nacional, cosa que hasta el momento no se ha
logrado. En el año 1982, el gobierno de Corrientes la declara
Reserva Provincial.