El nombre indica la esencia de su territorio..."totalmente rodeada
por ríos”, salvo en la localidad misionera de Bernardo
de Irigoyen que constituye la única frontera seca de esta región
geográfica argentina.
Muchos grupos aborígenes habitaron este sector del país,
los guaraníes desde el norte y los charrúas desde el
sur cruzaron ríos en sus rápidas canoas y recorrieron
el territorio en busca de alimentos y aventuras.
La zona fue conquistada por los españoles que se desplazaron
desde Asunción hacia el sur, aprovechando la navegabilidad
de los ríos circundantes.