La zona posee importantes
locales con venta de artesanías propias del lugar.
El
término Iguazú proviene
de la
lengua guaraní y significa
“aguas grandes”, así
llamaron los indígenas al cruce de este río que era fuente
de sustento y recreación para estos pueblos.
Se trata de una zona bastante relegada de nuestro país, ya que
las mismísimas cataratas fueron ignoradas hasta principios del
siglo XX, porque la vegetación en el área era sumamente
cerrada, y además estos territorios eran propiedad de
Ayarragaray
y Hansen hasta que en 1928 cedieron los terrenos al gobierno
nacional. Sin embargo fueron ellos los que
construyeron
el primer hotel (estilo cabaña) en los predios del actual
parque.
Fue muy costoso llegar por vía terrestre y fluvial, mucho le
debe la zona a
Nicolás Mihanovich
y su Compañía Argentina de Navegación porque
habilitaron los primeros viajes en barco hasta Puerto Iguazú.
En este primer derrotero viajó una distinguida dama llamada
Doña
Victoria Aguirre quien llegó
hasta el
puerto de Iguazú,
pero sólo un grupo pequeño en una embarcación suplementaria
pudo remontar el río y conocer las cataratas.
Viendo imposibilitado su acercamiento a estas fantásticas caídas,
Victoria Aguirre hizo una donación para que se construyera el
primer sendero que debía conducir a los visitantes desde el poblado
del Puerto Iguazú hasta la zona de las cataratas. Esta obra tardó
años, fue encarada en primer lugar por el
Regimiento
de Infanteria Nro. 12, y más tarde mejorado y terminado
por la
empresa Nuñez y Gibona,
dedicada a realizar apertura de caminos en zonas selváticas.
Durante mucho tiempo esta ciudad llevó el nombre de la mujer
que la benefició, hasta que recuperó su nombre original
en l955, hoy la avenida principal lleva el nombre de Victoria Aguirre.