Un impresionante bosque constituye
esta reserva que desde el año 2001 fue designada por la Unesco
como uno de los más destacados ecosistemas de la República
Argentina.
Flora y fauna se conjugan para mostrar al turista un ambiente íntegro,
bondadoso en especies, milagroso en todas las formas de vida que alberga.
Bosques y selvas se alternan y se superponen, sobre todo en las márgenes
del río Paraguay donde
la vegetación en pisos o estratos determina el paisaje desde
el río. Diversos puntos de la laguna nos permiten realizar el
avistaje de avifauna, safaris fotográficos,
y todo tipo de actividades involucradas en el ecoturismo.
Numerosas leyendas
llenan este espacio, tal vez la más conocida es la del Paraje
La Novia, que cuenta que una pareja de jóvenes
del lugar se unieron en matrimonio, siendo acompañados por todos
sus vecinos, quienes les auguraron felicidad eterna; siguiendo los rituales
se embarcaron en una canoa nupcial que fue llevada por la corriente
desde la laguna al río Paraguay y tras el infructuoso intento
del joven se hundió trágicamente en sus aguas. Hay una
cruz que recuerda a la pareja, allí hay un balneario denominado
“Curuzú”,
que en guaraní significa “la
cruz”.