El Monumento se divide en tres partes: una Torre Central, el Propileo
Triunfal de la Patria y la Galería de Honor de las Banderas
de América (estas dos unidas por una Escalinata Cívica
).
La torre central encara la parte
anterior del monumento, termina en punta como si fuera un verdadero
mascaron de proa, que en su avance divide las aguas de las dos esculturas
que aparecen a ambos lados: a la derecha el Océano Atlántico
realizado por Alfredo Bigatti y a la izquierda el Río Paraná
obra de José Fioravanti.
Una escultura que representa a la Patria Abanderada dirige esta nave,
detrás de la cual se localiza una torre de 75 metros de altura,
que es recorrida interiormente por un ascensor que lleva a los visitantes
hasta el punto más alto permitiendo desde allí tener
vistas inigualables de la ciudad de Rosario, del río y del
puerto.
Debajo de la torre se ubica el Mausoleo
que guarda los restos del Gral. Belgrano, con una hermosa escultura
en bronce realizada por Fioravanti.
Aquí se puede leer “En este
sitio sagrado para los argentinos el General Belgrano izó por
primera vez, la bandera de la Patria, siendo las 6.30 de la tarde
del día 27 de febrero de 1812”.
El Propileo es una construcción que
emula el templo dedicado a Atenea en la Acrópolis. Sus paredes
resguardan las estrofas de nuestro Himno Nacional.
Cuatro estatuas representan las etapas de la historia americana: América
India, América Colonial, América Republicana, y la América
del Futuro.
En esta parte del monumento se localiza la “llama
de la Argentinidad” que fue encendida el día de
la inauguración. Una urna guarda simbólicamente los
restos del “soldado desconocido”
representado por las cenizas de los granaderos de San Martín
que murieron durante la Batalla de San Lorenzo.
Por debajo del propileo se encuentra la Sala
de las Banderas Americanas, presidida por la bandera de la
República Argentina. Ha sido incorporada hace muy poco tiempo
”la Sala de Honor de las Banderas
Antárticas”, donde se resalta el invalorable trabajo
realizado por aquellos argentinos en esas desoladas tierras del continente
blanco.
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El
Alto Delta del Paraná |
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El río Paraná
es uno de los más caudalosos
de América, y hasta unos pocos kilómetros al
norte de Rosario corre encajonado presentando en las márgenes
elevadas barrancas; rápidamente este paisaje se transforma
ensanchando su cauce y permitiendo la acumulación de
sedimentos que han formado diversos grupos de islas que se
pueden recorrer en cualquier momento del día. Tanto
la costa del continente como las insulares presentan extensas
playas de inmejorables arenas donde se han instalado extensos
balnearios.
Los más tradicionales
son La Florida y Cataluña
a los que concurren miles de habitantes cada fin de semana.
El cruce hacia las islas se hace desde dos amarraderos principales
uno denominado La Fluvial
ubicado en plena zona céntrica y el otro Costa
Alta que se localiza en la zona norte de la ciudad.
El trayecto a las islas no demora más que 15 minutos
y en ellas se puede encontrar todo tipo de hospedaje, con
importantes cabañas que ofrecen todos los servicios
a los turistas.
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