Es uno de los edificios religiosos más
bellos de la Argentina, data del siglo XIX. La basílica
lleva la advocación de Nuestra
Señora del Valle, podemos observar su imagen en
un camarín especial donde es venerada no sólo
por el pueblo de Catamarca, sino por todos los creyentes que
se acercan a la provincia cada año, para el 8 de diciembre.
El culto de esta imagen de la Virgen
se remonta al siglo XVII, cuando los aborígenes del lugar
visitaban a diario una gruta ubicada en la zona del cerro
de Choya, a unos 8 kilómetros de la actual capital.
Se trata de una imagen pequeña, morena que apareció
en una caverna del lugar y cuyo culto creció hasta nuestros
días; procesiones multitudinarias se suceden año
tras año en la provincia que tiene en esta Virgen puestas
sus más sentidos anhelos.En la construcción de
esta catedral intervino el arquitecto italiano
Luis Carabati.