Saliendo desde la capital hacia
el norte la ruta provincial Nro 1,
se fusiona luego con la ruta provincial
46.
Toda esta zona fue poblada por aborígenes diaguitas, sumamente
aguerridos, que intentaron por todos los medios de detener en el siglo
XVI el avance hacia el oeste de los conquistadores españoles.
En sus orígenes fue un fuerte que cumplió la función
de salvar estas tierras del avance de las tribus del lugar.
La ciudad cuenta con un damero muy regular, una plaza principal alrededor
de la cual se desarrollan los edificios más destacados que son
la iglesia y el Museo Arqueológico
Provincial donde se exhiben importantes
piezas de los distintos grupos culturales de la provincia.
Toda la región constituye
importantes oasis donde se realizan cultivos
de olivos y nogales.
A tan sólo 4 kilómetros de Andalgalá se encuentra
un ejemplo de institución muy antigua de la época de la
colonia española, y es la propiedad que constituyó el
Mayorazgo de Huasán. Se trata
de una inmensa hacienda dedicada a la agricultura y ganadería
que tuvo sus orígenes en una de las primeras encomiendas (grupos
de nativos que pasaban a trabajar con el colono poseedor de las tierras,
a cambio de casa y comida) de los aborígenes llamados huasanes
que ocuparon todo este territorio, la propiedad fue pasando de generación
en generación bajo el designio marcado por el mayorazgo
(sólo heredaba el hijo mayor). Este legado perduró hasta
fines del siglo XIX, en que la misma fue vendida a unos terratenientes
ingleses.
En el predio correspondiente
a esta hacienda se han hecho importantes descubrimientos arqueológicos
que fueron entregados al Museo Arqueológico
de la Plata.
Muy cerca de esta hacienda se localiza la fábrica
de dulces de Chaquiago, donde se pueden adquirir las variedades
más exquisitas de dulce de frutas autóctonas, destacándose
el espectacular dulce de cayote, higo, membrillo y otros.