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La Puna y sus salares salteños

La provincia de Salta ostenta, en todo el sector oeste de su territorio actual, una de las formaciones geológicas más antiguas del planeta: La Puna, que se continúa en territorio chileno con el nombre de Puna de Atacama y en Bolivia donde se la describe como Altiplano Boliviano.
Desde el punto de vista geológico presenciamos aquí una de las estructuras más antiguas, que formaron los primeros macizos o escudos, que se fueron sedimentando a lo largo de las eras geológicas y finalmente se reestructuraron y ascendieron durante la más moderna formación terciárica: Los Andes.
Al surgir la cadena andina hacia el oeste, la zona quedó tapiada frente a la llegada de los vientos del Pacífico, algunos bloques se sobreelevaron, otros quedaron deprimidos (formando valles y quebradas).
Alguna de las depresiones que formaron antiguas lagunas se vieron muy pronto sin caudal, debido a la evaporación producto del levantamiento de los Andes.
La falta de lluvias y el constante acarreo de cenizas volcánicas hacia el este, lograron que las mismas se depositaran en las depresiones que formaban las lagunas y formaran los extensos salares o salinas que vemos hoy sobre la Puna Argentina.
Toda la zona se puede visitar en verdaderas expediciones que logran desentrañar los secretos de una zona poco conocida e inexplorada, a la que se acercan todos los años miles de turistas argentinos y extranjeros para contemplar los más maravillosos paisajes que elabora la sal y el telón de fondo que le proporcionan la Cordillera de los Andes hacia el Oeste.
SALAR DE ARIZARO
Ubicado en el centro-oeste de la provincia de Salta.
Es el más extenso de los salares salteños, ostenta una superficie de alrededor de 1600 km².
Los bloques puneños que lo conforman tienen más de 3500 metros de altura, dentro de su relieve se destaca el Cerro-Cono de Arita que sobresale del plano relieve circundante.
El punto de partida para realizar toda esta travesía es, sin lugar a dudas, la localidad de Tolar Grande, ubicada en el borde este del salar y cuyo municipio ha organizado un Plan sustentable de Turismo para la región.
El turismo es actualmente una fuente genuina de ingresos para los pobladores de Tolar Grande que, durante generaciones, han estado en estos suelos y han recorrido todas las actividades económicas. Desde la ganadería (ya que fueron receptores de ganado a pie que se trasladaba desde Chile), minería ya que la zona poseía minas de ónix, azufre y boratos, ferroviario , durante el auge del ferrocarril la estación era núcleo del ramal C-14 que llevaba cargas muy importantes hacia Antofagasta.
Desde Tolar Grande se pueden llevar a cabo los siguientes circuitos:
CIRCUITO OJO DE MAR: Este circuito nos plantea una visita a una pequeña laguna que como un verdadero remanso aparece en el centro del Salar Tolar Grande.
Se trata de un afloramiento de aguas subterráneas que es único en el lugar.
Si bien en principio el agua dulce la recibe desde serranías cercanas, inmediatamente se mezcla con los componentes naturales del terreno que son salinos.
A lo largo del día se refleja la luz solar generando distintas coloraciones para el agua.
Este trayecto de unos 8 kilómetros (ida y vuelta) puede hacerse en vehículo o caminando, esta última opción nos proporciona la posibilidad de observar en el camino la flora y fauna autóctonas.
La recomendación para este y otros circuitos es que traten de realizarlos con baqueanos o guías del lugar, que son muchos y muy buenos.
MIRADOR DEL SALAR DE ARIZARO: Este circuito nos permite obtener la mejor vista del Salar más grande de Argentina y además contemplar el cinturón de volcanes que afloran hacia el oeste de esta región.
Entre los picos que se alcanzan a observar están: el Llullaillaco, Socompa, Arizaro, Aracar, Guanaquero y Macón entre los principales. |