Todo el trayecto al igual
que la mayor parte de la provincia presentaba un importante monte donde
especies como el algarrobo se desarrollaban
en total armonía con el medio ambiente. También crecían
chañares, cardones y quebrachos.
En el siglo XIX con el desarrollo de los numerosos ingenios azucareros
de Tucumán, Jujuy y Salta se comenzó una tala indiscriminada
de todos estos árboles del monte que fueron utilizados como combustible
para las máquinas de vapor de los ingenios .
Los parajes santiagueños
están plagados de historias y leyendas que han sido transmitidos
de generación en generación por los lugareños,
tal vez la más arraigada sea “la
Telesita”. Es una leyenda de ultratumba, que involucra
a una mujer hermosa, que siempre se presenta harapienta y peregrina
por los montes...cuenta la historia que se trataba en vida de una joven
llamada Telésfora Castillo,
disminuida mental, que vagaba descalza por los villorrios. Mujer de
buenos sentimientos, encontró la muerte en un incendio accidental.
Desde ese momento se volvió milagrosa para todos aquellos que
en su honor organizan pomposas fiestas a las que denominan “las
Telesiadas”, donde se le piden favores.
Los peticionantes organizan
coloridas reuniones, donde un muñeco vestido con harapos preside
la mesa principal, rodeado de velas, son los interesados quienes deben
bailar 7 chacareras en su honor y en cada vuelta tomar una copa de alcohol.
Estas celebraciones son luego acompañadas por todos los invitados
presentes y finalmente se recrea la muerte de esta joven quemando el
muñeco que la representa. Típico y poco habitual ser invitado
a esta celebración....tal vez tengan suerte.