Así
se llamó la estancia más destacada de la zona, que
perteneció a los primeros pobladores, la familia
Arellanos; hasta que después de varias generaciones
es heredada por los Güiraldes.
El nombre de esta estancia aludía a la primera locomotora
a vapor de la República Argentina.
El casco de la estancia se encuentra enriquecido con detalles propios
de fines del siglo XIX.
Tal vez el más destacado de los Güiraldes,
fue Ricardo, escritor rioplatense que se dedicó a escribir
inspirado en un gaucho encargado del manejo de las actividades de
su estancia, llamado Segundo
Ramírez; de allí el surgimiento de una de las
obras argentinas más destacadas “Don
Segundo Sombra”.
En la estancia permanecen intacta la habitación y biblioteca
ocupada por el escritor, y el pozo donde tiró algunas de
sus más destacadas obras. |