Fue realmente a fines del siglo XIX la verdadera puerta de entrada a la Patagonia Argentina. La Campaña al Desierto puso al descubierto una provincia que se vislumbró desde un primer momento con un enorme potencial económico.
Geográficamente, podemos dividirla en cuatro paisajes distintos: hacia el este la costa atlántica, hacia el oeste la región cordillerana, al norte el alto valle del Río Negro y al sur las mesetas patagónicas.
Muy pronto sus tierras fueron ocupadas por los inmigrantes europeos que se afincaron con sus familias en grandes extensiones que dieron origen a las primeras estancias.
Esta provincia fue suelo de mapuches, que fueron abruptamente desalojados de sus tierras, casi barridos hasta algunos recónditos sectores cordilleranos.
Los primeros ferrocarriles llevaron progreso y recursos nuevos a todos los territorios del norte provincial.
Se incorporaron de a poco lugares maravillosos del área cordillerana, en un marco de lagos glaciarios, bosques de coníferas, y montañas de gran altura, que muy pronto fueron protegidas dentro del marco de parques nacionales.
Su capital, la ciudad de Viedma tuvo un origen común con su vecina Carmen de Patagones, y rápidamente se convirtió en la capital de la gobernación casi innota que se ubicaba al sur y que recibía el nombre de Patagonia.
Y hacia el oeste,se localiza la ciudad de San Carlos de Bariloche, que a comienzos del siglo XX no recibía mas de 1000 personas al año, para transformarse hoy en un centro turístico de primer nivel, con más de 600.000 turistas nacionales e internacionales .
Un provincia pujante, que posee muchísimos recursos económicos como para seguir creciendo y multiplicando sus posibilidades.
Desde el punto de vista turístico, podemos dividir a Río Negro en 4 circuitos que intentaremos describir a continuación.